El habito de chuparse los dedos

Publicado en por Elias



El hábito puede estar relacionado con la reacción del niño a desafíos de su entorno.
Santiago. La succión digital (chuparse el dedo), es un hábito muy frecuente en los niños y las niñas. La causa de ello ha sido objeto de muchas teorías contradictorias: Hay quienes dicen que se desarrolla desde el vientre materno como respuesta a un reflejo de búsqueda del niño, otros la relacionan con problemas de alimentación en el período de lactancia, en las primeras semanas de vida, algunos la atribuyen a un hábito aprendido, pero hay otros, como los psicoanalistas, que creen que chuparse el dedo es una expresión de sexualidad infantil y que refleja trastornos emocionales cuando persiste más allá de la lactancia.

La doctora Yanilsa Cruz, quien tiene un diplomado en Estética Dental y Biomateriales explica que este hábito es normal hasta los 4 años, y destaca la importancia de corregirlo antes de este período para evitar la aparición de malformaciones dentarias.

No obstante, en caso de que estas aparezcan, dice que pueden ser corregidas con psicoterapia o dispositivos ortodónticos, siempre y cuando esto sea antes de la aparición de la dentadura permanente, es decir durante los primeros diez años.

Para iniciar cualquier tipo de tratamiento, los odontólogos se enfocan en el aspecto psicológico del niño, para considerar si éste realmente quiere abandonar el hábito, y cuál es su motivación, puesto que en la mayoría de los casos los factores desencadenantes de este hábito están muy relacionados a una expresión del niño en respuesta a desafíos de su entorno, descontentos, estrés o trastornos emocionales.

"Lo principal es que, como odontólogos, nos hagamos cómplices de él, además, ponerlo en alerta sobre las consecuencias que podría traer consigo el no dejar de chuparse el dedito", asegura Yanilsa.

Si con la terapia psicológica no obtienen los resultados, entonces aplican otras alternativas.

En una primera fase, que es cuando del niño posee una dentición temporal o los llamados dientes de leche, se realiza un tratamiento para modificar la conducta, utilizando las llamadas técnicas adversivas que consisten en impregnar los deditos del niño con sustancias líquidas de sabor desagradable(mayormente amargas o muy agrias), además, se utilizan técnicas de prevención de respuesta como brazaletes para impedirle doblar el codo, cosido de las mangas y uso de guantes, según considera la entrevistada.
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Etiquetado en NOCIONES INFANTILES

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